jueves, 23 de junio de 2016

Yo vivo

Yo vivo. Vivo con miedo. Vivo feliz de estar viva y aterrorizada por no estarlo más. 
Mi vida es la familia, son mis amigas.
Mis hijas son mi corazón, mi compañero mi columna vertebral. Mis viejos me enseñaron la fortaleza de unos pies bien plantados en el suelo, y unas manos que se aferren a algunos ideales. Mis hermanas y hermanos, mayores los tres, moldearon un poco mi cabeza, con caminos andados antes que yo, y la piel un poco más curtida.
Mis amigas son las aventuras, las confidencias, el crecimiento acompañado. Las adversidades y los triunfos en un combo perfecto.
Soy católica porque elijo creer que todo lo anterior no es casualidad, ni causalidad. Soy cristiana porque el mundo está lleno de horrores, muchos, por todos lados. De gente mala, imprudente, de actores que influyen sobre mi destino aunque yo no quiera. De personas que manejan rápido donde no deben, y toman lo que no es suyo como si lo fuera. Debo creer, quiero creer que hay alguien que vela por mi. Mientras tanto vivo con miedo, feliz de estar viva, y aterrorizada por un llamado telefónico indeseado en cualquier momento.