miércoles, 16 de junio de 2010

Tinta en papel

Me duele algo. El cuerpo tal vez, o la voz, que retumba insanamente y me da vuelta el corazón. Los ojos también. Si los cierro muy muy fuerte mi nariz siente un perfume. Un perfume que me embriaga. Me levanta, me gira, me vuela, me suelta y no deja estela. Se va.
Y el cuerpo vuelve a dolerme, mi panza ya está cansada de contraerse, mi boca ya no quiere sonreír. Me duelen los ojos de mirar, la vida de esperar.
Ahí siento el hueco. Mi pecho dice basta, basta de sentir. Me avisa que el agujero crece, que es peligroso y yo no puedo parar. Como siempre, como una reina vuelvo a levantarme. Pero me duele el pecho, y ya no puedo más.


6 comentarios:

mandrake el vago dijo...

Uh... A veces uno se siente así pero siempre "siente" anqe qiera negarlo
Abrazos Vagos :D :D :D

Monchito dijo...

¿A vos también te vino?

mai dijo...

Me duelen los ojos de mirar, la vida de esperar.


qe lindo texto señorita !! a veces los dolores (del cuerpo, de la mente, del alma) sacan de nosotros nuestra veta más poética ... contradicciones de la vida, qe de lo doloroso saquemos belleza !


besooo enorme y qe se le pase pronto :)

mandrake el vago dijo...

Saludos Vagos (en cualquier momento aparece Hera... ;) ;) )

andreita dijo...

Y en estos casos, que puede una decir sin quedar como una basofia que mira de afuera, aun de costado?

Mejor le dejo un abrazo, de esos curativos y bien apretados, vio?

:)

yompe dijo...

yo que vos me tomo alguna droga :D