lunes, 4 de enero de 2010

Sandro



Yo no tengo nada en contra de Sandro, jamás escuché su música, ni miré una película. Simplemente no me llamaba la atención, pero sé que hay personas para las que significó un montón, las nenas o no, no importa. Sólo personas que lo admiraban y lo querían y seguían paso a paso noticias como: "Hoy comió flancito!".

Me pareció de muchísimo mal gusto, tanto de parte de los medios como de los propios doctores, provocar cierto optimismo en una operación tan reciente y complicada como lo es un transplante. Obviamente que su estado logró tapar cosas más graves que sucedían (y suceden) en el país, y otra vez se logró jugar con el imaginario público..el constante parte médico positivo logró que esta noticia para muchísimas personas sea concebida como una tomada de pelo, porque jamás se atrevieron ni siquiera a aclarar exactamente cuáles pueden ser los riesgos, y decidieron ponerlo en un pedestal... Desagradableeee

2 comentarios:

Samantha dijo...

Estoy de acuerdo con vos.
Solo me queda agregar, que quizas fallecer fue lo mejor para el, para terminar con su sufrimiento causado por las enfermedades...

Pasajera en trance dijo...

Coincido, sí que coincido. Pero también me parece mal que la gente consuma lo que se le quiere vender... la demanda genera más oferta, se sabe.